¿Sirven los ritos para 'cargarse de energía'?

20/03/17
¿Sirven los ritos para 'cargarse de energía'?

Lo que sucede en el equinoccio de primavera es que el sol cambia de posición y las construcciones de las culturas mesoamericanas estaban edificadas bajo principios astronómicos como los puntos cardinales. (Foto: Cuartoscuro)

Cada año miles de personas asisten a las zonas arqueológicas como Teotihuacán o Chichen Iztá a “cargarse energía”. ¿Servirá?

De acuerdo con el arqueoastrónomo de la UNAM, Daniel Flores Gutiérrez, esta práctica más que “cargar de energía” a las personas que asisten, obedece a los ritos que realizaban en la época prehispánica para agradecer, ofrecer o prepararse para la siembra.

Lo que sucede en el equinoccio de primavera es que el sol cambia de posición y las construcciones de las culturas mesoamericanas estaban edificadas bajo principios astronómicos como los puntos cardinales.

La idea de que en el equinoccio de primavera ocurre un fenómeno en las zonas arqueológicas es por el surgimiento del movimiento new age, lo que provocó que mucha gente asistiera a la Pirámide del Sol en Teotihuacán para supuestamente recibir la energía del sol, pero no es posible.

Sin embargo, el calendario de las culturas prehispánicas tiene otras fechas que el gregoriano, el que nos rige actualmente.

Aunque se recorrieron fechas, continuamos conmemorando algunas de ellas: el  2 de febrero, Día de la Candelaria, históricamente era el inicio del calendario maya. Mientras que el 12 de diciembre, Día de la Virgen de Guadalupe, marcaba las ceremonias a la diosa Tonantzin y la llegada del solsticio de invierno.

¿Qué se puede apreciar entonces en el equinoccio?

Estrictamente nada, pero se puede apreciar que la Calzada de los Muertos es perpendicular al eje de simetría de la Pirámide del Sol  y cómo se alinean en la puesta de sol, pero no del 21 de marzo, sino del 29 de abril y el 13 de agosto, explicó Jesús Galindo Trejo, investigador  de la arqueoastronomía de Mesoamérica.

El investigador opina que asistir a cualquier otra zona arqueológica no sirve estrictamente para cargarse de energía, pero sí para apreciar la belleza de las edificaciones y conocer las culturas prehispánica.

Ambos arqueoastrónomo consideraron que es importante conocer las raíces prehispánicas porque es parte de nuestra cultura y si sirve el pretexto de “irse a cargar de energía” a las Pirámides del Sol, el Templo Mayor, Chichen Iztá o a cualquier otra zona arqueológica, qué mejor.

Como puede ver, existe una delgada línea entre los fenómenos naturales y las ideas mágico-religiosas que los explican.