Un año sin David Bowie

10/01/17
Un año sin David Bowie

Cuando se anunció su inesperada muerte, el 10 de enero de 2016, el mundo no estaba listo para perder a una de las más grandes estrellas de la música. (Foto: Especial)

David Bowie abandonó la Tierra demasiado pronto. Cuando se anunció su inesperada muerte, el 10 de enero de 2016, el mundo no estaba listo para perder a una de las más grandes estrellas de la música. Apenas tres meses antes, mientras hacía el video de “Lazarus”, primer sencillo de Blackstar, producción discográfica que fue lanzada en su último cumpleaños (sólo un par de días antes de su muerte) y que fungió como epitafio, él supo que, irremediablemente, se iría en poco tiempo.

Entonces, abordó su partida como un gran performance y plasmó su toque inconfundible hasta el final. Tras de sí había dejado una lista de 25 discos de estudio, que hace sólo dos días, en el que habría sido su cumpleaños número 70, se amplió a 26, con la aparición del EP No plan, conformado por cuatro cortes del musical Lazarus, que Bowie logró estrenar en Broadway un mes antes de morir.

Pero al Camaleón hay que quitarle el estigma de la muerte y permitirle transitar al gran salón donde sólo pocos tienen cabida: el de la inmortalidad. Y es que, con alrededor de 136 millones de discos vendidos en 42 años de carrera artística, David Robert Jones se la ganó.

Y se la ganó también por llevar la teatralidad a los escenarios musicales con sus alter ego, sobre todo con Ziggy Stardust, por crear todo un imaginario alrededor de sus canciones y abrir brecha hacia mundos intergalácticos pero completamente humanos y terrenales. A la par, creó la imagen andrógina por excelencia, al atreverse a llevar puesto un vestido en la portada del disco The man who sold the world (1970) o usar maquillaje en el video de “Life on mars” (1971).

Cuando Bowie aterrizó y dejó un poco de lado la extravagancia, presentó al mundo el resultado de su trabajo mientras estuvo en Berlín y fue roomie de Iggy Pop: una trilogía conformada por los álbumes Low, Heroes y Lodger (1977-1979), que dejó como herencia “Heroes”, uno de los temas más emblemáticos del cantante, que ha sido versionado por Oasis, Flaming Lips, TV on the Radio, The Wallflowers, Blondie, Kasabian y Bon Jovi.

Además, Bowie se distinguió por colaborar con grandes iconos, desde el propio Iggy Pop, hasta Queen, John Lennon, Lou Reed, Brian Eno, Stevie Ray Vaughan y, más recientemente, con Robert Smith, Trent Reznor, Placebo y Arcade Fire.

En solitario o acompañado, lo suyo fue siempre la experimentación, las ganas de encontrar nuevos caminos para su música y para su imagen, de marcar tendencia, de evolucionar. Y, aunque no grabó ningún disco durante 10 años, desde Reality (2003) hasta The next day (2013), y salió de gira por última vez en 2006, dejó claro hasta el último de sus días que siempre se mantuvo con la misma inquietud creativa que lo llevó a incursionar en diferentes terrenos, incluso en la actuación.  

Así que no lloremos más por él, porque para ver a David Bowie, el icono de la música y de la moda, cuya herencia ha alcanzado lo mismo al oscuro Robert Smith, líder de The Cure, que al intérprete español Miguel Bosé, sólo hace falta mirar hacia arriba, porque él está, y estará por siempre, en el cielo.