Paulette Gebara: 6 años del secreto bajo la cama

30/03/16
Paulette Gebara: 6 años del secreto bajo la cama

Los peritos hallaron el cadáver de Paulette, que nadie detectó, y cuya muerte oficial quedó registrada como asfixia mecánica por obstrucción de fosas nasales y compresión toracicoabdominal. (Foto: Cuartoscuro)

30 marzo 2016.- Hoy Paulette Gebara Farah tendría 10 años de edad, pero hace 6 años, un 30 de marzo, fue hallada bajo el colchón, muerta, en una casa en la que la buscaron por una semana sin asomarse bajo la cama.

La pequeña de 4 años, hija de Lizett Farah, fue reportada como desaparecida el 22 de marzo de 2010 en un complejo de apartamentos en el Municipio de Huixquilucan, en el Estado de México.

“Ayúdame a regresar a mi casa. Me llamo Paulette y tengo 4 años. Tengo discapacidad motriz y del lenguaje, presento una cicatriz en la espalda del lado izquierdo, no puedo valerme por mí misma, necesito a mis papás”, decía el letrero que el matrimonio Gebara Farah usó para pedir al público, que se cautivó con el caso, que ayudaran en la aparición de la niña.

Seis años después de la extraña desaparición y de la controversial explicación de su muerte, lo que en realidad ocurrió con la menor, sigue siendo un secreto escondido bajo el colchón.

El lunes 22 de marzo de 2010, Mauricio Antonio Gebara y Lizette Farah reportaron a su hija como desaparecida. En sus primeras declaraciones, los padres de la menor, y con otra hija en casa, dijeron que Lizett y las nanas de la pequeña Paulette –Erika y Martha Casimiro- la habían recostado.

Menos de 24 horas después, elementos de la Procuraduría de Justicia del Edomex acudieron al domicilio, revisaron el lugar… ese sitio donde estaba la cama de Paulette, y no la encontraron.

En los siguientes cuatro días, los padres de Paulette inundaban la ciudad de anuncios buscando a su hija. Ya tenían colocados más de 20 anuncios espectaculares y decenas de mantas con la foto de la menor en puentes peatonales de La Capital y zona conurbada. También recurrieron a Internet.

El 26 de marzo, el entonces Procurador mexiquense Alberto Bazbaz acudió personalmente al domicilio, entró a la recámara en donde amigas de la madre habrían dormido y tampoco se percató de que el cadáver estaba bajo el colchón.

Pasaron dos días más y la historia que contaba los padres se desmoronaba, caían en contradicciones y la PGJEM solicitó arraigarlos junto con las nanas bajo el argumento de que existían inconsistencias y discordancias en sus declaraciones. De ser los padres víctimas del secuestro de su hija pasaron al foco de los acusados.

El 30 de marzo, peritos y personal revisaron por quinta ocasión la casa de los Gebara Farah. Ese sitio donde además de que entraron reporteros y decenas de familiares y amigos, también se llevó a una manada de perros entrenados por las autoridades, que no hallaron a la niña hasta esa media noche.

Después de un apagón en el edificio, los peritos hallaron el cadáver de Paulette, que nadie detectó, y cuya muerte oficial quedó registrada como asfixia mecánica por obstrucción de fosas nasales y compresión toracicoabdominal.

Apesar de que se acusó formalmente a la madre, la principal sospechosa, el arraigo duró sólo 5 días más después de que se encontró el cuerpo sin vida de Paulette.

En mayo, el caso fue cerrado oficialmente y declarado un accidente. Bazbaz presentó su renuncia y en su lugar quedó Alfredo Castillo, quien después sería comisionado para la seguridad de Michoacán durante el surgimiento de autodefensas.

Han pasado seis años. El matrimonio Gebara Farah se separó, en el aire quedó la demanda por daño moral de la madre al Gobierno de Enrique Peña Nieto, Gobernador durante la trágica muerte de la niña y la verdad sobre Paulette se quedó ahí, bajo el colchón.