Tres semanas... y contando

06/01/17
Tres semanas... y contando

Sin embargo, para cumplir con la fecha fijada, deberán elevar ese promedio y debatir y aprobar, por lo menos, tres artículos en cada sesión, y que éstas duren entre 8 y 10 horas, y no de 5 a 6, como hasta ahora lo habían hecho. (Foto: Ángela Ávalos)

Entre lo que les tomó ponerse de acuerdo para iniciar, vacaciones, desacuerdos y falta de organización, a los diputados constituyentes les restan tres semanas para terminar la primera Constitución de La Capital.

Hasta la semana pasada, el texto tenía aprobados los primeros 15 artículos y estaban pendientes 57.

En siete días de discusión de los primeros artículos aprobados, se han expuesto más de 200 reservas y se han tocado temas como si la Ciudad debe ser autónoma o soberana, sus características multiétnicas y pluriculturales, se ha reconocido la progresividad de los derechos e incluso todo aquello referente a la hacienda pública.

Acordar tras bambalinas

Durante las casi 40 horas de sesiones que han sostenido en el Pleno, los constituyentes han discutido temas que hoy son garantía en la Ciudad, como la interrupción legal del embarazo, y han agregado otros derechos de resonancia mundial, como la aprobación de la eutanasia.

Hasta ahora, han dedicado en promedio un día por cada dos artículos aprobados.

Sin embargo, para cumplir con la fecha fijada, deberán elevar ese promedio y debatir y aprobar, por lo menos, tres artículos en cada sesión, y que éstas duren entre 8 y 10 horas, y no de 5 a 6, como hasta ahora lo habían hecho.

Y aún no se abordan los temas que requerirán amplias discusiones, como el voto a partir de los 16 años, las figuras de referéndum y revocación de mandato, la eliminación del fuero legislativo, la reforma del Tribunal de Justicia y los temas relacionados con espacio público y movilidad, que se deberán discutir esta semana.

Todo esto para tener listo todo el texto constitucional el 27 de enero, y que la Conferencia de Armonización, presidida por Porfirio Muñoz Ledo, tenga al menos cuatro días para una última revisión antes de la promulgación.

La única opción son los acuerdos previos. Consensuar tras bambalinas, para lograr que el 31 de enero la Ciudad de México pueda cumplir con el mandato constitucional de tener su primera Carta Magna.